El juego, versión libre de la obra El amante del polifacético artista Harold Pinter (1930-2008), conduce al espectador a un espacio en el que la asfixia dramática aprieta de tal manera que un solo detalle puede hacer estallar la habitación en mil pedazos o en mil abrazos. Clásicos Contemporáneos eligió esta obra porque está llena de pinceladas sobre las relaciones de pareja: amor, celos, habladurías, hipocresía… Es una obra en cierta medida llena de un machismo permisivo y que, en definitiva, muestra lo oscuro que el sexo y el amor pueden llegar a ser.
El montaje de Clásicos Contemporáneos reaviva el texto con la intención de mostrar al público no sólo las palabras que el Nobel ofrece en esta breve pieza sino lo que Pinter dice con silencios.